Juego especular

29.2.16



«Todo es un espejo si lo miras el tiempo suficiente», previene Charles Simic. Y en ese espejo que estamos contenidos, el reflejo de la otra realidad nos contempla.



Burocracia

28.2.16



El fantasma tuvo que solicitar una fe de vida laboral para que le reconocieran sus apariciones.



Paradigma

27.2.16



El cínico hedonista y escéptico griego, Bión de Borístenes, opinaba que «todo el que busca es encontrado al fin». Lo humano es el desencuentro, encontrarse lo azaroso.



Tahúr de las letras

26.2.16



El escritor es un embaucador que hace trampas con las palabras.



Certeza

25.2.16



¿Es la ignorancia más que el conocimiento la que otorga ser confiado?



El hombre eterno

24.2.16



—Señor Chesterton, vivimos en la sociedad del disimulo.
—A algunos hombres los disfraces no los disfrazan, sino los revelan. Cada uno se disfraza de aquello que es por dentro.
—¿Debemos elegir qué máscara ponernos?
—Desear la acción es desear una limitación. En este sentido todo acto es un sacrificio. Al escoger una cosa rechazamos necesariamente algunas otras.
—¿Dónde está el límite?
—El juego de ponerse límites a sí mismo es uno de los secretos placeres de la vida.
—La delectación está en el juego.
—En todo placer y goce de la vida hay algo ficticio, como un esfuerzo o propósito personal para conseguir que aquello nos dé de veras satisfacción. Esta es la impureza del placer y, al mismo tiempo, una ley de vida.
—¿Y el discernimiento?
—La madurez hace al hombre más espectador que autor de vida social.
—¿Y ese mal de todos los tiempos que es el fanatismo?
—La intolerancia puede ser definida como la indignación de los hombres que no tienen opiniones.
—¿Y la vulgaridad?
— La mediocridad, posiblemente, consiste en estar delante de la grandeza y no darse cuenta.
—Mejor callar entonces.
—El silencio es la réplica más aguda.
—Y la trascendencia la más lerda. 
—Donde acaba la biología, empieza la religión.



Calidades

23.2.16



Una buena virtud es no tenerse uno mucho en cuenta.


La edad de lo breve

22.2.16



Según Leonid S. Sukhorukov, «la brevedad puede ser el alma del ingenio; puede ser también una bendición». Este tiempo de escritura da fe de ello, donde existe tanta brevedad desarmada de talento.



Idiosincrasia

21.2.16



Cada vez que los sacaban de sus casillas sentía que le desahuciaban su personalidad.



La fortuna del saber

20.2.16



Opinaba Sandes, discípulo de Epicuro, que «certeza y duda son las caras del conocimiento». Y aun así no te pagan con la moneda de la sabiduría.


Voz

19.2.16



El silencio es la palabra que anticipa la palabra.


Turbaciones

18.2.16



¿Por qué nos destempla los amaneceres del conocimiento?


Cita con un vividor

17.2.16



—La mayor parte de nuestras desgracias resultan más soportables que los comentarios que de ellas hacen nuestros amigos.
—Señor Colton, por qué reniega.
—Las personas luchan y se afanan por la religión; discuten por ella, combaten por ella, mueren por ella; todo lo hacen... menos vivir ajustándose a ella.
—Eso es muy propio de algunas prácticas cristianas. Haz lo que yo diga pero no lo que yo haga.
—Siempre es saludable el aprender, aunque sea de nuestros enemigos; rara vez es seguro el aventurarse a instruir, aunque sea a nuestros amigos.
—Parece contradictorio.
—El ser humano es una paradoja hecha carne, un manojo de contradicciones.
—El error forma parte de nuestro aprendizaje.
—La ignorancia es una página en blanco sobre la que podemos escribir; el error, por el contrario, es una página ya garabateada que primeramente hay que borrar.
—Eso es lo que intentan borrarnos.
—Un poder situado por encima de toda responsabilidad humana debe estar fuera del alcance de todo ser humano.
—Y usted qué aconseja.
—Pedimos consejos, pero deseamos nos den la aprobación.
—O el aplauso.
—El aplauso es el acicate de los ánimos nobles y la meta y fin de los débiles.
—¿Y el plagio?
—La imitación es la forma más sincera de la adulación.
—Y sopesar entre el conocimiento y el reconocimiento.
—Si quieres ser conocido y no conocer, entiérrate en un pueblo; si quieres conocer y no ser conocido, vive en una ciudad.
—Enterrarme en la invisibilidad es lo que prefiero.
—Hasta que no estés muerto no esperes alabanzas sin mezcla de envidia.



Probidades

16.2.16



No oírse demasiado a uno mismo es la mejor virtud contra la autocontemplación.




Sometimientos

15.2.16



Karl Kraus afirmaba: «No domino la lengua; pero la lengua me domina por completo». Yo milito en la palabra que me somete a su territorio inmenso como la nada.


Lenguaje

14.2.16




Decidió hablar con besos para silenciar su boca.



Mecánica cuántica

13.2.16



Para el filósofo heleno Quion «el deseo amplifica la realidad, agranda sus misterios». El deseo, ese motor del mundo.


Escritos

12.2.16



Escribir es un acto de libertad como pensar y mi incesante escritura, un loco intento porque le crezcan alas al pensamiento y explorar territorios insospechados. Me alienta saber que están ahí, cargados en la mochila donde almacenamos los deberes de la existencia.


Transdimensional

11.2.16



¿Por qué uno es uno y no otro?



Titirimundis

10.2.16



—Señora Marioneta, está usted perturbando la imaginación de los niños.
—Disculpe, señor Autoridad, me hicieron así.
—Así, cómo, ¿andrajosa y mal vestida?
—No, libre. Movida por los hilos de la ilusión y de la ingenuidad.
—Lo que hace es exaltar las mentes y pervertir las sanas costumbres de la obediencia.
—Lo que hago es hacer reír y soñar, e imaginar mundos imposibles.
—La utopía es una subversión inadmisible de la que debo informar al señor Poder.
—Como dijo el poeta: no he de callar por más que con el dedo, ya tocando la boca o ya la frente, silencio avises o amenaces miedo.
—Los poetas son otro de los virus que tacan al sistema y que habría que encarcelar.
—George Orwell, un tipo que se les escapó a ustedes, dijo: la libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír. Y en eso estamos.
—Pues le llevaré ante el señor Juzgador para que le aplique la ley y le condene por enaltecimiento de la libertad.
—Lo que hay que condenar es la mentira y la hipocresía.
—No se hable más, se acabó la función.
—Mi espíritu es el de nunca callar.