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Apreciación

5.11.21



A más humildad mayor aprecio sobre lo creativo. La vanidad del artista es un nubarrón en la observación del arte ajeno.



Escapatorias

30.10.20



Me dijeron: siempre estás pensando en las musarañas. Y las musarañas eran eso, algo que vuela en la imaginación. Tener una mente creativa es un extenuante, siempre pensando en cuestiones que poco interesan a los problemas pragmáticos que deben resolver los demás.



Frenos

6.10.20



¿Lo obvio es una dificultad para lo creativo?



Peculiaridades

11.12.17



Los endemismos culturales restringen los espíritus creativos y los marginan hasta reducirlos a algo residual.


Gentilidad

9.5.11



Este blog es un fetiche creativo de su autor, nadie se llame a engaño. Si en el trasunto de escribir mi vida escribo esta bitácora, es por pagar el precio de hacer aquí lo que en otro sitio no. El valor está entonces en la inteligencia y el sentimiento del lector y en el talento de los comentaristas.



Oficio de bloguero

15.4.10




Hay muchos oficios en el mundo, algunos ya desparecidos de los que sólo queda su recuerdo. Otros se tambalean ante el estupor de la novedad. Finalmente, emerge un grupo de nuevos oficios aparecidos al rescoldo de las nuevas tecnologías, en el cual se puede colocar el oficio de bloguero.

Oficio con poco beneficio que no sea el de la satisfacción, la dedicación de algunas personas a cultivar este ‘género’ comunicacional y creativo, ha forjado un nuevo gremio y dado la posibilidad de expresión a miles de ciudadanos anónimos que han estampado una marca personal en el ciberespacio.

Dignificar este oficio todavía es una cuestión de prurito personal, el paso del tiempo dirá si termina por ser una cuidada artesanía o una mera actividad funcional.



Críticas

11.4.07




Cada vez que alguien me entrega un texto original suyo para que lo lea, trato de imaginar qué espera de mí. Supongo que quienes escriben precisan un parabién, una frase halagadora, un estímulo que le impulse a continuar o un comentario que valga para afirmar su creación.
Cuando me enfrento a ese hecho, primero pienso en el mérito que tiene gastar tiempo y esfuerzo en algo, materialmente, poco provechoso.
Más tarde dudo entre decir lo que pienso con total crudeza, no exenta de equivocación, o regalar un juicio afable.
En cambio entiendo que lo necesario es la crítica descarnada y destructiva, exponerse a ser ‘descuartizado’. Sólo a partir de la destrucción se puede retomar un nuevo proceso creativo más depurado.