No, el humano lo aprende todo por imitación, tiene que haber alguien en su vida que lo considera un Dios, y él simplemente sigue ese razonamiento... si me tratan como un Dios... es que soy un Dios!
Creo que es más frecuente buscar el cariño ajeno para compensar la falta de amor hacia uno mismo. Quien se siente seguro de sí mismo, quien se ama, aprecia el afecto de los demás, pero no hace de ello su razón de estar en el mundo, no lo necesita para sentirse asentado en el centro del mundo. No obstante, tarde o temprano, todos necesitamos el afecto que alguien nos dedica.
¿No suena a obscenidad la primera parte de la pregunta? Y sin embargo, me he cruzado en la vida con cientos de zotes -azotes de los demas- encantadísimos de haberse conocido...
En estas cosas parece ser que nunca hay una proporción exacta. Los demas, son tantos...a traves de la vida, unos te supervaloran, otros te minimizan, se juzga con subjetividad. Algo de conocimiento propio y autoestima hemos de tener, para avanzar, marcando metas, y para no desfallecer ante cosas feas. Arena
«Quizá soy transparente y ya estoy solo sin saberlo...»
Thomas Szasz:«Si tú hablas a Dios, estás rezando; si Dios te habla a ti, tienes esquizofrenia. Si los muertos te hablan, eres un espiritista; si tú hablas a los muertos, eres un esquizofrénico.»
5 apostillas:
No, el humano lo aprende todo por imitación, tiene que haber alguien en su vida que lo considera un Dios, y él simplemente sigue ese razonamiento... si me tratan como un Dios... es que soy un Dios!
:)
Saludines,
YoMisma
Creo que es más frecuente buscar el cariño ajeno para compensar la falta de amor hacia uno mismo. Quien se siente seguro de sí mismo, quien se ama, aprecia el afecto de los demás, pero no hace de ello su razón de estar en el mundo, no lo necesita para sentirse asentado en el centro del mundo. No obstante, tarde o temprano, todos necesitamos el afecto que alguien nos dedica.
Lo ignoro, porque tengo la suerte de ser inmensamente amado y, sin embargo, no me quiero nada. A menudo, incluso, me desprecio.
Un abrazo.
¿No suena a obscenidad la primera parte de la pregunta? Y sin embargo, me he cruzado en la vida con cientos de zotes -azotes de los demas- encantadísimos de haberse conocido...
En estas cosas parece ser que nunca hay una proporción exacta.
Los demas, son tantos...a traves de la vida, unos te supervaloran, otros te minimizan, se juzga con subjetividad.
Algo de conocimiento propio y autoestima hemos de tener, para avanzar, marcando metas, y para no desfallecer ante cosas feas.
Arena
Publicar un comentario en la entrada