¿Por qué "escasas" cosas cotidianas? Lo cotidiano es la esencia de nuestros días, la sal de nuestra filosofía, el acicate de nuestro pensamiento, el ardor de nuestros deseos, la dulzura de nuestros besos... Lo cotidiano nos da dimensión y hondura, pero no es escaso. En esas repeticiones abrumadoras, en esos ciclos perfectos, en esas práctica consuetudinarias, en ese éxtasis de lo elemental, en esa apoteosis del aburrimiento tal vez... reside nuestra vocación de caballeros andantes. No es necesario salir de lo habitual para ser un héroe épico, sólo basta con jugar a los dados de vez en cuando, o vestirse de modo incierto, o besar lo que deseamos, o charlar en la noche en minutos de maravilla. En esa repetición anodina está la clave.
Y sí, es una buena imagen la de ser paisajistas. Del alma tal vez.
Hasta lo inusual se vuelve cotidiano, lo que somos es cotidiano, y a juzgar por una persona que se involucra en las comunicaciones... lo cotidiano es conocer de todo.
«Quizá soy transparente y ya estoy solo sin saberlo...»
Thomas Szasz:«Si tú hablas a Dios, estás rezando; si Dios te habla a ti, tienes esquizofrenia. Si los muertos te hablan, eres un espiritista; si tú hablas a los muertos, eres un esquizofrénico.»
2 apostillas:
¿Por qué "escasas" cosas cotidianas? Lo cotidiano es la esencia de nuestros días, la sal de nuestra filosofía, el acicate de nuestro pensamiento, el ardor de nuestros deseos, la dulzura de nuestros besos... Lo cotidiano nos da dimensión y hondura, pero no es escaso. En esas repeticiones abrumadoras, en esos ciclos perfectos, en esas práctica consuetudinarias, en ese éxtasis de lo elemental, en esa apoteosis del aburrimiento tal vez... reside nuestra vocación de caballeros andantes. No es necesario salir de lo habitual para ser un héroe épico, sólo basta con jugar a los dados de vez en cuando, o vestirse de modo incierto, o besar lo que deseamos, o charlar en la noche en minutos de maravilla. En esa repetición anodina está la clave.
Y sí, es una buena imagen la de ser paisajistas. Del alma tal vez.
Hasta lo inusual se vuelve cotidiano, lo que somos es cotidiano, y a juzgar por una persona que se involucra en las comunicaciones... lo cotidiano es conocer de todo.
Un fuerte abrazo Francisco.
Publicar un comentario en la entrada