Autoconciencia

12.5.11



Quien se exige poco a sí mismo acaba por habituarse al falseamiento de su realidad.



15 apostillas:

María dijo...

Quien se exige poco a sí mismo, acaba por convertirse en un armario ropero vacío, inanimado, insípido e incoloro, a los ojos de todos, menos a los suyos.


Muchos besos


PD
Hoy, ración doble... ya recojo yo el vaso de la leche y limpio las miguitas de las galletas, para que no pierdas tiempo y tu supervivencia te sea más fácil:-)


Feliz noche

Ex-compi dijo...

Pero también exigirse en exceso destroza tú imagen, es como el burro y la zanahoria, nunca llegas.

No se lo digas a Platón que me rebuzna.

Joselu dijo...

Eso es cierto pero ¿adónde nos lleva saberlo? También al que se exige mucho a sí mismo puede llevarle al falseamiento de su realidad. ¿O no?

hEto dijo...

Nada tiene que ver la exigencia con la falsedad.

Como la velocidad y el tocino.

Juan Poz dijo...

¡Cómo exigirle a una ficción como el "sí-mismo"! Hemos de despojarnos de ficciones de esa naturaleza y pasar del tramposo e imposible "conocete a ti mismo", al simple y esperanzador "conoce", pues en el conocer estamos como somos, más allá de cualquier sanctasanctórum de la tiránica e inaccesible mismidad, si es que Einstein no estaba equivocado.

Anónimo dijo...

Puede que sean matices diferentes, el exigirse a si mismo, interesante reflexion, casi siempre se espera mas de los otros.
El falsear la realidad, puede ser consciente o inconsciente, con exigencia , o sin. Arena

javi dijo...

Yo creo que tienes razón. Sabes en el fondo cuándo has dado las vueltas de tuerca que llevan el trabajo a otro nivel y cuando has dado solamente la del suficiente. Hace tiempo le leí al 'clérigo' Julien Benda que había llegado a saber que, cuando en su fuero interno daba por terminado un libro, es que aún le quedaban dos o tres correcciones. Creo asimismo que la última corrección, la última vuelta de tuerca y la más difícil, después de todo y con todo, es la de lograr dar ligereza al conjunto...

Un saludo.

Anónimo dijo...

Anónimo ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Autoconciencia":

Puede que sean matices diferentes, el exigirse a si mismo, interesante reflexion, casi siempre se espera mas de los otros.
El falsear la realidad, puede ser consciente o inconsciente, con exigencia , o sin. Arena

Anónimo dijo...

hEto ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Autoconciencia":

Nada tiene que ver la exigencia con la falsedad.

Como la velocidad y el tocino.

Anónimo dijo...

javi ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Autoconciencia":

Yo creo que tienes razón. Sabes en el fondo cuándo has dado las vueltas de tuerca que llevan el trabajo a otro nivel y cuando has dado solamente la del suficiente. Hace tiempo le leí al 'clérigo' Julien Benda que había llegado a saber que, cuando en su fuero interno daba por terminado un libro, es que aún le quedaban dos o tres correcciones. Creo asimismo que la última corrección, la última vuelta de tuerca y la más difícil, después de todo y con todo, es la de lograr dar ligereza al conjunto...

Un saludo.

Anónimo dijo...

Juan Poz ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Autoconciencia":

¡Cómo exigirle a una ficción como el "sí-mismo"! Hemos de despojarnos de ficciones de esa naturaleza y pasar del tramposo e imposible "conocete a ti mismo", al simple y esperanzador "conoce", pues en el conocer estamos como somos, más allá de cualquier sanctasanctórum de la tiránica e inaccesible mismidad, si es que Einstein no estaba equivocado.

Anónimo dijo...

Joselu ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Autoconciencia":

Eso es cierto pero ¿adónde nos lleva saberlo? También al que se exige mucho a sí mismo puede llevarle al falseamiento de su realidad. ¿O no?

Anónimo dijo...

Ex-compi ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Autoconciencia":

Pero también exigirse en exceso destroza tú imagen, es como el burro y la zanahoria, nunca llegas.

No se lo digas a Platón que me rebuzna.

Anónimo dijo...

María ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Autoconciencia":

Quien se exige poco a sí mismo, acaba por convertirse en un armario ropero vacío, inanimado, insípido e incoloro, a los ojos de todos, menos a los suyos.


Muchos besos


PD
Hoy, ración doble... ya recojo yo el vaso de la leche y limpio las miguitas de las galletas, para que no pierdas tiempo y tu supervivencia te sea más fácil:-)


Feliz noche

hEto dijo...

Hostia, tú.
Na'. No voy a decir nada.

Jooder, qué fuerte tíos.

Saludos, mon amie, Marie.
Tu coment si que me ha gustao.
Un besazo, cielo.