Soñar es vivir, vivir dos veces, aunque en ocasiones no nos sea fácil delimitar ambas vidas. De ahí que vaya uno enajenado por el mundo. También, para algunos entre los que me cuento, los sueños son lo que nos permite ser. Sin sueños no seríamos.
Dice el Libro de la Claridad (Sefer Ha Bahir) que el sueño configura al hombre, es su columna vertebral. Esta interpretación espiritual concuerda perfectamente con la idea de trascendencia del individuo occidental. Pero qué más da Este que Oeste, las necesidades esenciales del individuo son las mismas en todas partes, aunque, por lo visto, no todos necesiten soñar.
«Quizá soy transparente y ya estoy solo sin saberlo...»
Thomas Szasz:«Si tú hablas a Dios, estás rezando; si Dios te habla a ti, tienes esquizofrenia. Si los muertos te hablan, eres un espiritista; si tú hablas a los muertos, eres un esquizofrénico.»
4 apostillas:
Creo que preferiría soñar otras cosas.
Soñar es vivir, vivir dos veces, aunque en ocasiones no nos sea fácil delimitar ambas vidas. De ahí que vaya uno enajenado por el mundo. También, para algunos entre los que me cuento, los sueños son lo que nos permite ser. Sin sueños no seríamos.
Dice el Libro de la Claridad (Sefer Ha Bahir) que el sueño configura al hombre, es su columna vertebral. Esta interpretación espiritual concuerda perfectamente con la idea de trascendencia del individuo occidental. Pero qué más da Este que Oeste, las necesidades esenciales del individuo son las mismas en todas partes, aunque, por lo visto, no todos necesiten soñar.
Un abrazo.
Qué bonito...
Sin sueño es tan imposible dormir como imposible despertar.
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