Bronceados
Según advierte Cioran, «la palidez nos muestra hasta dónde puede el cuerpo comprender al alma». Aún recuerdo cómo me sorprendió el rostro pajizo del primer cadáver que vi cuando era niño y su inmovilidad. Ahora entiendo por qué el color de los fantasmas.

2 Comments:
At miércoles, abril 02, 2008 11:23:00 AM,
AAOIUE said…
A mis muertos los arreglaron tanto y los maquillaron tanto que el alma tendría problemas para abrirse camino. Estaban de muerte.
At miércoles, abril 02, 2008 10:38:00 PM,
Joselu said…
Es un momento magnético y terrible cuando vemos nuestro primer cadáver. Es algo que queremos y no queremos ver. Nos atrae y a la vez nos repele. Pero en mi vida he visto un fantasma. Ya va siendo hora.
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